En los últimos años, el concepto de salud visual ha dejado de ser un tema exclusivo de adultos mayores. De hecho, cada vez más jóvenes entre 20 y 35 años presentan signos tempranos de deterioro visual, especialmente en entornos laborales intensivos en pantallas. Esta tendencia, conocida como miopía digital, está generando una preocupación creciente en el ámbito corporativo.
El aumento silencioso de la miopía digital.
La exposición continua a pantallas —computadores, tablets y celulares— ha cambiado radicalmente nuestros hábitos visuales. La generación millennial y centennial ha crecido en un entorno digital, lo que ha incrementado significativamente el riesgo de desarrollar problemas visuales como miopía, fatiga ocular, ojo seco y dificultad para enfocar a distintas distancias.
Según datos de la OMS y diversas investigaciones oftalmológicas, la miopía ha aumentado de forma alarmante en personas jóvenes, proyectando que en 2050, casi el 50% de la población mundial será miope. En Chile, las cifras también son preocupantes: muchas personas de 25 a 35 años ni siquiera saben que presentan una disminución visual, porque el deterioro ha sido progresivo y adaptativo.
Muchas organizaciones asumen que los colaboradores jóvenes están sanos visualmente por defecto, por su edad. Sin embargo, esta percepción es un error. La salud visual en jóvenes no solo impacta su rendimiento, sino también su bienestar físico, mental y emocional.
👉 Fatiga visual, dolores de cabeza frecuentes, dificultad para concentrarse y menor productividad son síntomas cada vez más comunes en trabajadores jóvenes que no han tenido evaluaciones visuales recientes.
Además, el uso intensivo de pantallas durante más de 8 horas diarias —tanto en el trabajo como en la vida personal— incrementa el riesgo de desarrollar presbicia prematura o trastornos visuales funcionales, que podrían evitarse con una detección oportuna.
Incluir exámenes visuales periódicos para colaboradores entre 20 y 35 años no solo ayuda a prevenir condiciones futuras más complejas, sino que: Implementar un programa de salud visual enfocado en mayores de 45 años permite detectar a tiempo condiciones como presbicia, glaucoma incipiente, o alteraciones refractivas. Además, reduce el uso innecesario de licencias médicas, mejora la calidad de vida laboral y fortalece la percepción de cuidado dentro de la empresa.
Un programa preventivo de salud visual no debe enfocarse solo en mayores de 40 o en casos extremos. En la actualidad, cuidar la visión de los colaboradores más jóvenes es también una forma de anticiparse a riesgos futuros, fidelizar talento y construir una cultura organizacional que realmente se preocupa por su gente.
En Besplus realizamos operativos visuales en empresas que contemplan a todas las edades, con un enfoque especial en los riesgos actuales de la vida digital. Evaluamos de forma completa y rápida la salud visual de los colaboradores, con informes individuales y grupales para el área de RRHH.
Cuidar la visión desde los 20… es cuidar el futuro de tu empresa
No esperes a que un colaborador joven pida lentes para actuar. La prevención visual en millennials y centennials es una decisión inteligente, económica y alineada con las tendencias actuales de bienestar laboral.