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Besplus 10/03/2026

Miopía infantil

La miopía infantil se ha convertido en uno de los problemas visuales más frecuentes en niños y adolescentes en todo el mundo. Diversos estudios han evidenciado un aumento sostenido de esta condición en edad escolar, impulsado principalmente por cambios en los hábitos de vida: mayor uso de pantallas, más actividades a corta distancia y menos tiempo al aire libre.

Este fenómeno preocupa cada vez más a especialistas en salud visual, ya que la miopía no solo implica dificultad para ver de lejos durante la infancia, sino que también puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas oculares en la adultez si progresa sin control.

Por esta razón, hoy el foco ya no está únicamente en corregir la visión con lentes, sino también en controlar la progresión de la miopía desde edades tempranas.

Detectar la miopía en las primeras etapas del desarrollo visual permite tomar medidas oportunas que ayuden a manejar su progresión.

Cuando un niño presenta miopía, su globo ocular crece más de lo normal, lo que provoca que las imágenes se enfoquen delante de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella. Esto genera una visión borrosa a distancia.

Si esta condición avanza sin seguimiento adecuado, puede derivar en miopías más altas durante la adolescencia y adultez, aumentando el riesgo de patologías oculares como:

Por esta razón, los especialistas recomiendan realizar exámenes visuales periódicos en niños y adolescentes, especialmente durante los años escolares, cuando el sistema visual aún está en desarrollo.

Stellest: tecnología diseñada para el control de la miopía infantil

En respuesta al aumento de la miopía infantil, se han desarrollado nuevas soluciones ópticas enfocadas específicamente en controlar su progresión. Una de estas innovaciones es la tecnología Stellest de Essilor, diseñada para niños y adolescentes entre aproximadamente 6 y 16 años. Esta tecnología busca actuar de manera constante durante el uso cotidiano de los lentes, ayudando a ralentizar el avance de la miopía mientras los niños realizan sus actividades habituales. El diseño de estos lentes permite mantener una visión clara mientras incorpora una tecnología óptica especializada que contribuye al manejo de la progresión miópica, todo sin interferir en la rutina diaria del niño, su rendimiento escolar ni su comodidad. Además, esta tecnología cuenta con respaldo en estudios clínicos que avalan su funcionamiento, lo que la ha convertido en una alternativa cada vez más considerada dentro del manejo moderno de la miopía infantil.

El rol del especialista en el control de la miopía

Si bien la tecnología óptica ha avanzado significativamente, el acompañamiento profesional sigue siendo fundamental. Los especialistas en salud visual —optometristas u oftalmólogos— cumplen un rol clave en:

Este acompañamiento permite que cada niño reciba una solución adaptada a su edad, estilo de vida y necesidades visuales específicas. Para las familias, contar con asesoría profesional también aporta tranquilidad y seguridad al momento de tomar decisiones relacionadas con la salud visual de sus hijos.

Además del uso de soluciones ópticas adecuadas, los especialistas recomiendan incorporar ciertos hábitos que pueden contribuir al cuidado visual durante la infancia:

Estas medidas, combinadas con el seguimiento profesional, permiten abordar la miopía infantil desde un enfoque integral.

El control de la miopía infantil no solo busca mejorar la visión en el presente, sino también proteger la salud ocular a largo plazo.

Incorporar evaluaciones visuales regulares y considerar soluciones especializadas cuando sea necesario puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida futura de los niños.

Cuidar la visión desde temprana edad es una inversión en bienestar, aprendizaje y desarrollo.

En Besplus, promovemos la prevención visual como parte del bienestar integral, acercando evaluaciones visuales profesionales y educación sobre salud ocular para niños, jóvenes y adultos. Creemos que cuidar la visión hoy es una forma concreta de proteger el futuro, fomentando hábitos visuales saludables y detección temprana de posibles alteraciones visuales.