Besplus | Bienestar con sentido
La salud visual en el entorno laboral no es un tema secundario. Sin embargo, muchas empresas en Chile aún no han comprendido el impacto real que una visión deteriorada puede tener en la productividad, la seguridad y el bienestar general de sus equipos. Este desconocimiento o postergación puede traducirse en errores estratégicos que afectan los resultados del negocio.
A continuación, revisamos los errores más frecuentes que cometen las organizaciones al no priorizar la salud visual de sus colaboradores, y cómo prevenirlos puede marcar la diferencia.
Uno de los errores más comunes es asumir que la salud visual está cubierta solo con el chequeo anual de salud general. Pero muchas enfermedades visuales —como la retinopatía diabética, el glaucoma o la degeneración macular— se desarrollan de forma silenciosa y requieren exámenes especializados como el fondo de ojo, la optometría y la evaluación del campo visual. No incluir estas evaluaciones en el plan de bienestar implica una omisión clave que puede derivar en baja productividad, errores frecuentes en tareas visuales y mayor ausentismo.
En muchas empresas, los lentes son considerados un "beneficio adicional", en lugar de una herramienta preventiva. La entrega de lentes correctivos —previo diagnóstico profesional— puede mejorar la concentración, reducir los errores y evitar el sobreesfuerzo ocular, especialmente en cargos que requieren uso prolongado de pantallas. Cuando una organización deja este tema en manos del colaborador, está trasladando un riesgo operativo a quien no debería asumirlo.
No todos los puestos presentan el mismo nivel de exigencia visual. Mientras que un operario de bodega puede necesitar buena agudeza para evitar accidentes, un diseñador gráfico o programador requiere precisión visual para tareas críticas. No adaptar las medidas preventivas al perfil del cargo es un error estratégico. Un buen programa de salud visual debe considerar factores ergonómicos, condiciones lumínicas y la exposición prolongada a pantallas en distintos contextos laborales.
Muchas empresas realizan un operativo visual, entregan resultados... y ahí termina el proceso. Pero ¿qué ocurre con los colaboradores que requieren derivación médica o tratamiento? ¿Se les hace seguimiento? ¿Se confirma que usaron los lentes? Un enfoque serio en salud visual debe incluir seguimiento, derivaciones y evaluación de mejoras, no solo diagnósticos. En Besplus, integramos un sistema de continuidad que facilita este proceso y acompaña a las áreas de RR.HH. en la toma de decisiones.
Una visión deteriorada no solo genera molestias, sino que puede provocar:
Las empresas que descuidan este factor pierden la oportunidad de intervenir a tiempo y optimizar su operación con acciones preventivas de bajo costo y alto impacto.
Las organizaciones líderes están comprendiendo que la salud visual no es solo un tema médico, sino una variable clave de productividad, seguridad y bienestar laboral. Evitar estos errores comunes es una forma concreta de demostrar compromiso con las personas y eficiencia en la gestión.
En Besplus, acompañamos a las empresas a identificar riesgos visuales de forma temprana y a implementar operativos preventivos personalizados, adaptados a cada realidad organizacional. Agenda un operativo preventivo con besplus.