Durante el verano, miles de colaboradores en Chile —especialmente conductores, trabajadores de faenas móviles o personal en terreno— se exponen diariamente a condiciones ambientales extremas. Las altas temperaturas, la radiación solar y el reflejo constante generan un estrés visual que muchas veces se subestima, pero que puede derivar en consecuencias reales: fatiga ocular, deterioro visual y mayor riesgo de accidentes laborales.
A diferencia de la piel, donde los efectos del sol son más evidentes, los daños provocados por los rayos ultravioleta (UV) en los ojos suelen acumularse sin ser detectados a tiempo. En colaboradores que trabajan expuestos al sol —como conductores de transporte, faenas mineras, agrícolas o de logística— la exposición diaria puede causar:
El impacto no es menor, ya que estos problemas no solo afectan la salud visual a largo plazo, sino también la seguridad inmediata en el trabajo: pérdida momentánea de enfoque, visión borrosa o molestias que reducen la concentración.
La salud visual no puede separarse de la seguridad laboral. En contextos de alta exposición solar, ver bien no es un lujo: es una necesidad. Un conductor de maquinaria pesada o un operador de logística necesita precisión visual constante. Un error, por mínimo que sea, puede implicar accidentes, pérdidas económicas o riesgos humanos. Por eso, proteger la visión de quienes trabajan al aire libre no debe ser opcional: debe ser parte del plan de prevención de riesgos.
En Besplus realizamos operativos visuales directamente en faenas, oficinas móviles o puntos de trabajo donde el personal está expuesto al sol. Contamos con equipamiento adaptado y tecnología portátil para evaluar agudeza visual, presbicia, salud ocular general y otras alteraciones provocadas por exposición solar continua. Además, entregamos a cada colaborador un informe individual, con recomendaciones y acceso a soluciones ópticas de alta protección UV. 🕶️ ¿Sabías que no todos los lentes de sol protegen realmente contra rayos UV? Nuestros equipos explican la diferencia y orientan sobre el uso adecuado de anteojos certificados.
Al implementar operativos de salud visual en verano, las empresas no solo previenen licencias y riesgos: también demuestran una cultura de bienestar coherente con las condiciones reales de trabajo. Cuidar a quienes están en la primera línea —bajo el sol, en la ruta o en campo abierto— es una señal clara de compromiso organizacional.